Mi salida del armario

david-gandy-the-dolce-gabbana-book-by-mariano-vivanco28

Llevaba ya varios años raro, siendo testigo de como poco a poco, mi cuerpo enviaba señales que mi hipotálamo no era capaz de descodificar, unos y ceros con forma de impulsos eléctricos que uno percibe pero no puede verbalizar.

Al principio le eché la culpa a la edad, esa cosa que de manera progresiva te obliga a hacer ruidos cada vez que te agachas a recoger algo que se ha caído de tus bolsillos o esa  toalla del Zara Home que no acertaste a meter a la primera en el agujero negro de tu lavadora. Después fue la insistencia de mis compañeros de grupo que veían como los trajes y las corbatas eran substituidos por pendientes a lo George Michael y camisetas de                           ” maltratadores de mujeres” ( así las llaman en USA. Revisen los buscadores y sabrán a lo que me refiero) pero ayer, en el momento en que introducía en mi boca un largo y suculento espaguetti con pequeños trozos de atún al mismo tiempo que respiraba, le daba caña al corazón, percibía el aire colándose por la ventana y miraba de reojo la tele, le vi.

Aparecía junto a una mujer (asumo que era guapísima porque en este tipo de anuncios no hay resquicio para los feos) que no era más que un espectro al lado de este hombre. Su piel curtida por el sol UVA de Sicilia, esos ojos azul “Islas Marquesas a las doce del mediodía”, los pecho duros y redondos con pelos colocados aleatoriamente en los poros adecuados, la  cabellera ligeramente apaisada y en curva sobre una frente despejada que te obliga a admirar sin pestañear lo que miras, los dientes sosteniendo los labios de la modelo, un David de Gandy.……y lo supe.

Me gustan los hombres y al igual que en su día Ricky Martin lo confesó públicamente y su carrera se fue al retrete, quería seguir sus pasos (‘palante y dos ‘patrás) y decir bien alto que si el hecho de  que David me parezca la criatura viva más fascinante de toda la tierra, una gacela dama entre paquidermos y “youtubers” me convierte en un homosexual atrapado en el cuerpo de un hetero, debemos hacer todo lo posible por eliminar esas palabras que no hacen más que limitar lo que podemos llegar a ser y simplemente dejar de tener miedo a la hora de sentir porque esto es, al fin y al cabo, lo único que merece realmente la pena del hecho de estar vivos.

David, I want to Fuck you.

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s