Sobre Pearl Jam, sobre nosotros

Dark Matter (2024), duodécimo disco de Pearl Jam. Canciones épicas y una portada feísima. Ningún grupo define tan claramente esa época en la que el desencanto se combinaba con Martens, camisas de leñador y melenas sucias. Ocurrió en los 90, prehistoria de un 2024 repleto de ansiedad geopolítica y música urbana. Después de 34 años, estos 5 señores no tienen que demostrar nada, pero nos sirven para reflexionar sobre la trayectoria de artistas en activo desde hace décadas: inicio, explosión, indiferencia y reencuentro con el público. Pues bien, con ello no me refiero solamente a la vida de Eddie Vedder y los suyos, sino también a la de sus seguidores, o sea, nosotros.

Cuando Pearl Jam aparecen, toda una generación encuentra una familia en sus canciones. Dos obras maestras, Ten (1991) y Vs (1993), dos discos excepcionales en dos años, Vitalogy (1994) y No Code (1996), varios trabajos dignos e intrascendentes entre Yield (1998) y Backspacer (2009). Primeros veinte años de carrera y ya se nota el cansancio de una audiencia que crece para decrecer en número. Muchos se cortan el pelo, se casan, tienen hijos y un trabajo que les permite ser como los demás. Pearl Jam cambian de estilista, pero continúan con sus guitarras, sin levantar la cabeza de su huerto en Seattle. Mientras, ahí fuera, el mundo cambia para que nada cambie.

El problema de ese intervalo en el que el grupo «desaparece» no es del grupo, sino de la audiencia. ¿Acaso el Eddie Vedder de Lightning Bolt (2013) escribe peores canciones que el Eddie Vedder de Binaural (2000)? La respuesta es no. Lo que sucede es que nosotros, fieros adolescentes. explotamos al mismo tiempo que su carrera, cumplimos años bajo su tutela para, después, darles la espalda. Así, de década en década, nos hicieron daño, nos despedimos de la vida a la que aspirábamos, también de padre y algún amigo, para, un día, sin querer, volver a reencontrarnos ya de viejos. Tal es el poder de la música, tal es la fuerza del amor que nunca se destruye estando muertos, estando todavía vivos.

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