Veo envejecer a mis amigos

Veo envejecer a mis amigos. Puede ser porque envejecemos juntos y a destiempo, aunque yo no me vea tan viejo como ellos. Ahí siguen, los mismos que cuando era niño, con su trabajo y sus parejas, a veces mal, a veces muy contentos. Nos dedicamos a hacer lo que hacen todos, que es ir a cenar y pedir cuencos de arroz y otra cerveza, dar una vuelta por Gran Vía y dejar que nos corroa la nostalgia. Está la risa, siempre presente a lo largo de los años, como si el humor y su sentido fueran lo único que permanece intacto frente al deterioro. Por eso seguimos siendo amigos, porque nos sigue divirtiendo ser imbéciles.

Veo envejecer a madre. Puede ser porque su hijo mayor también se hace mayor. Me alegra encontrar en ella a una mujer y una señora bien vestida, una niña cuando la miras a los ojos o juega con su pelo cada vez más blanco. Fue ayer cuando me vio aparecer entre sus piernas y ahora, por culpa de los años, las piernas me duelen a mí y ella tiene miedo de ir al dentista. Una madre y un hijo celebrando la ausencia, las canas y la risa como celebrábamos los cumpleaños, con una tarta, velas y gorros de fiesta. El logro de la edad consiste en sus revelaciones. Todo lo demás no mola una mierda.

Veo envejecer mi mundo, un mundo que da vueltas muy deprisa. Pensé que los cuarenta me ayudarían a darle una forma reconocible, quizás más humana. Mi único consuelo está dentro de mi y en lo que María y unos pocos consiguen al preguntarme cómo estoy. «Más viejo», pienso, sin embargo, siento la velocidad de la edad en todos estos años y los años de una edad más lenta y avanzada. Lo sé, es una trampa. Al envejecer, renunciamos a nuestros sueños de infancia, aquellos que teníamos despiertos. Todo se compensa al comprender que los únicos sueños que debemos perseguir son los que tenemos al cerrar los ojos. Dormir como la mejor manera de entender el paso del tiempo. Y envejezco con amigos, con madre y con ella.

2 comentarios en “Veo envejecer a mis amigos

  1. Muy cierto, Javier.

    Pero lo peor no es ver envejecer a los que te rodean, lo peor es ir perdiéndolos conforme tú sigues cumpliendo años. Es muy duro y cuesta mirar hacia atrás.

    Como dijo alguien, envejecer es seguir avanzando y, mientras tu cuerpo se mantenga operativo, cada paso es una victoria.

    Es curioso que haya leído esta entrada poco después de haber escrito este relato:

    jascnet.wordpress.com/2024/06/26/veo-tu-rostro-frente-a-mi/

    No te lo mando por hacerle publicidad, sino porque expresa mucho de lo que he dicho. Está escrito con tu edad más 20 de IVA. XD

    Un abrazo, amigo poeta. Las canas son ahora tendencia. 😉

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