La trampa de las cenas de empresa

¡Corred, llegan las cenas de empresa! Algunos cenan todos los días, un yogur y una pieza de fruta, y en diciembre el calendario nos empacha con villancicos de Raphael, familia y grasas saturadas. Entre medias, los curritos en mesas de seis o en una mesa larga juegan al juego de las sillas, becarios y jefes de departamento, lejos de la jerarquía del despacho, aguantan al chapas de turno, que come mientras habla sobre política internacional o un divorcio con hijos de por medio. Si la mesa es de uno… entonces se trata de un autónomo. Cenas de empresa, pastel de caca navideña.

¡Qué mejor forma de estrechar lazos, ligar o demostrar cubata en mano el talento en la pista de baile o el karaoke! Puedes pasarte años compartiendo trabajo con alguien y no conocerle de nada, lo que tampoco implica que sea obligatorio verle hacer el gusano con cierta gracia atlética o vomitar a los pies del portero de la sala Sol. Lo trágico de estas reuniones es que se alargan durante meses, comienzan en octubre, frente a la máquina de café y en los corrillos, que si un menú a base de cordero, barra libre y postre seco, que nada de gastronomía colombiana y consumo irresponsable. Terminan con un cigarrillo apagado en una servilleta . Y si no paga la empresa, que no te engañen, no es cena de empresa.

El espíritu navideño por los suelos y los manteles, los raritos en su casa, Jesusito en el portal, los valientes del departamento directos al restaurante del familiar de un compañero. En esa intersección, el control cede, la vergüenza corre como los chupitos, la mala comida cuesta, por lo menos, cincuenta euros por barba, todo mal y todo está muy bueno (mentira). ¿Por qué persistimos en ese linchamiento? Porque tenemos miedo de estar solos, necesitamos ser parte de algo que nos parece una mierda, hay que olvidarse de ser felices por obligación, ¡camarero, otra ronda por el nuevo año fiscal! Recordatorio: después del festín, la persona más importante de la empresa ya no será el jefe, sino el propietario de los vídeos y las fotos de la cena. Que aproveche regular.

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