Ser zurdo es una maldición… y un modo de vida

En una época, la nuestra, donde cada vez se da mayor visibilidad a las minorías en todos los ámbitos, nadie ha tenido en cuenta a los zurdos o zocatos. Porque joder, si somos más de 1000 millones en el mundo, ¿por qué no se habla en las redes de nuestros derechos exentos de obligaciones, de la imposibilidad para abrir una simple lata de atún o de la cara que ponemos al sujetar el cuchillo de pescado, siempre situado a la diestra del plato, el mismo que permanece impoluto en todas las comidas familiares?

¡Basta ya de mantenernos en la sombra de una sociedad que nos ve como la personificación del demonio, en clase de ortografía y a la hora de jugar al tenis, abocados a la tarea forzosa de caddie —con esa horrible visera de plástico— porque ya se sabe que el golf es un deporte para gente rica y de derechas!

¿Y qué decir si eres músico y además imitas a Jimi Hendrix, el único músico zurdo que no parecía salir invertido en la foto? Si este es tu caso entonces conoces lo que significa la palabra exclusión inherente a las fiestas en la playa, esas en las que siempre hay un Paco, guitarrista diestro y flamenquito que toca mucho peor que tú… pero claro, nadie está al corriente, con la excepción de tu madre, responsable directa de que en el acogedor útero su futuro hijo se decantara por chuparse el pulgar. Izquierdo y de la mano izquierda, por supuesto.

Además existe la creencia generalizada de que somos más creativos, quizás porque estamos obligados a practicar contorsionismo a la hora de tomar apuntes en las mesas de la facultad, o porque hacemos lo imposible por leer los mensajes de las tazas —bebiendo con la cabeza apoyada en la silla, a la manera de una cabrita montesa— y finalizar el crucigrama libres de intoxicación por tinta, un poco a la manera de Berengario de Arundel, aprendiz del bibliotecario en “El nombre de la rosa”, con pelo. En el mejor de los casos.

En definitiva; utilizar la izquierda no es solo una putada, sino también un modo de vida. Y recordad una cosa: 2.500 zurdos mueren cada año utilizando objetos diseñados para diestros… Ayav adreim, siempre a contracorriente.