Ahí están ellas, decidiéndose frente a un jardín en venta. Indecisas, acercan la nariz a las corolas, entran en la floristería con las manos en alguna parte. Después salen con flores en las manos, un poco decepcionadas, igual que el que sale de la peluquería. Hay un color para cada persona, un pistilo por cada día que nos queda. Yo observo con curiosidad a esas mujeres que compran flores. Es bonito entregarle el ramo a alguien, mirarle a los ojos; o simplemente ponerlo en agua y observar un cambio dentro de la casa. Las flores otorgan un poder que no hace daño, aunque mustien y terminen en un cubo de basura. Comprar cambia de significado cuando la mercancía deja rastro.
Apenas hay hombres que compren buganvillas o caléndulas. Lo harán por Internet. Cuando veo a alguno con una rosa roja envuelta en plástico siento que se sienten observados. Será la infidelidad que este acto representa, como un señalamiento público. Las mujeres, en cambio, lo hacen por amor y estética, compran flores sabiendo que son una buena razón para vivir, que reconfortan. No se le puede pedir nada a las flores, cumplen su función sin complementos o vestidos. Quizás necesiten palabras más humanas, menos ciegas.
Amapolas, un clavel blanco, dalias, geranios en los balcones de madre, hortensias, orquídeas, pensamientos, petunias, brezo con olor a caramelo, peonías, lirios de los valles, crisantemos para un padre muerto, adelfas para los más vivos, mujeres serias, altas, con un abrigo largo, con un pañuelo en el cuello y gafas de sol de marca, con anillos, sin pendientes, con los labios rojos, que sonríen, que compran pan y camelias, mujeres solas, con un niño dentro de su vientre, mujeres que saben encontrar belleza en este invierno. Mujeres que no saben que ellas son flores. Mi barrio es mejor porque las mujeres compran flores que se lleva el tiempo.

Ilustración: Gérard Schlosser
Me ha encantado este texto con tantas imágenes y colores sutiles. Soy una mujer a la que le encantan las flores. Gracias por la inspiración
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Están ahí, con las manos llenas de flores, andando por la calle. Son lo mejor del barrio. Gracias a ti por verlo y formar parte de ese grupo
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