El verano es el fuego

España es un fósforo. Mientras se ennegrece, vemos columnas de humo al fondo, asistimos a una estación inevitable. Si California ardió, ¿cómo no lo va a hacer el resto del mundo, el nuestro? Hace mucho calor, llueve tan poco, los montes y la broza, el viento… lo próximo será un incendio o no será. Chandrexa de Queixa, Molezuelas de la Carballeda, Las Médulas, Jarilla, Tres Cantos, ¿lo hueles?, Tarifa… La lista continúa hasta llegar al fin de los mapas, al mar, un monte y una aldea y un pinar convertidos en una promesa: por fin podremos construir casas. Pero nada se construye encima de la muerte. Al hacerlo, se levanta un cementerio.

Hay azar en el baile de las llamas. Avanza con la ayuda del combustible vegetal y los presupuestos recortados para la prevención. Luego, con las cicatrices y la pérdida, vemos a centenares de bomberos con sus trajes ignífugos, a los helicópteros descargando el agua, un despliegue que viene a confirmar otro fracaso. Los incendios comienzan mucho antes, en la cabeza de algunos, en los despachos de los otros. Demasiados años mirando hacia otro lado. La Tierra vista desde el cielo es una bola azul de fuego.

Llega agosto y renovamos el espanto. Algunos pueblos lanzan fuegos artificiales al aire mientras se quema la casa de Manuel en A Caridade, la de Pilar, la de Micaela en Abejeda, el hostal de Pedro… Se han quedado sin nada, dicen con la voz hueca, como si las palabras representaran un rezo sin fe. Miran a la cámara y las lágrimas humedecen sus mejillas. Noches en el frontón del pueblo, amanece. Esqueletos de casas, recuerdos, cenizas y algo peor: el abandono. Nadie a quien pedirle cuentas. ¿El cambio climático, la inacción de los políticos, el exilio del campo a Nueva York? Los han dejado arder. A todos.

4 comentarios en “El verano es el fuego

  1. Exilio del campo a Nueva York… ¡Y que lo digas! Los que nacimos cuando había clase media, o término medio, o algo parecido a lo gris (o directamente gris) lo sabemos.

    Y algún día, más casas, más molinos y más placas… España no se está volviendo negra; it’s going GREEN.

    Me gusta

Deja un comentario