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Porque las cosas cierran
Porque las cosas cierran. Por eso pensamos que siempre estarán ahí, como un padre o un perro. El Palentino, Freiduría Gallinejas, el Café Central, Tipos Infames… La secuencia se repite en un ciclo sin fin y con principio: apertura, brindis, horas gastadas, muerte y renuncia de una época, de una parte de nuestra antigua vida.…
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El Xokas
El problema de El Xokas es el lugar que ocupa. Un experto en World of Warcraft que opina sobre política, sociedad, periodismo, autónomos, tú pide, desde una plataforma descomunal y con una rotundidad tan salvaje que la complejidad se convierte en una molestia prescindible. Su discurso, aliado natural de la obviedad, representa la simplificación de…
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El ruido
Qué difícil es alejarse del ruido. Está en las calles, en la gente, en nuestras sienes. Uno intenta protegerse, meditar, contar hasta tres, comprar algodones, convertirlos en bolas adaptadas a la concha y el canal auditivo, compactas, un poco desmadejadas, y ahí está. Somos y estamos en el ruido, tú, yo, el mundo, ese hombre…
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La gente a la que le gusta el frío
Hay gente a la que le gusta el frío. Lo dice así, fríamente, con los vasos sanguíneos contraídos y una convicción que inquieta, como quien confiesa que solo fuma cuando sale. El frío es repelente: te encoge de hombros, te mete la nariz dentro del anorak regalo de tu madre, te obliga a caminar en…
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Venezuela y la estabilidad como excepción
Llegué aquí por la única razón por la que merece la pena cambiar de acento, también de cielo: por una persona que te lleva, sin intentarlo apenas, a observar el mundo desde abajo. En esta ciudad, Venezuela y los venezolanos están por todas partes: en las colas para solicitar asilo o la cédula de extranjería,…
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¿Por qué la Navidad nos pone tristes?
Hay algo que se repite en Navidad. Están las luces con la forma del Acueducto tapando el Acueducto, la gente joven que mea en el portal de casa, el reencuentro obligatorio, los hijos regresando a casa, los padres esperando, el vaho en las ventanas… Yo cojo el autobús y agacho la cabeza para evitar saludar…
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Me merezco el Gordo de Navidad
Me merezco el Gordo de Navidad. Ni mis hermanas, ni tú, ni la madre de Alfonso, que compra varios décimos en las principales administraciones de lotería de Segovia, en la Avenida Vía Roma 32, en la calle Gobernador Fernández Jiménez 5 —su preferida—, en la calle José Zorrilla 42, en la Lastrilla y la Granja…
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Extracto de EL MIEDO A SER COMO LOS DEMÁS
Mañana se publica mi nueva novela: EL MIEDO A SER COMO LOS DEMÁS. Aquí os dejo dos páginas donde el protagonista intenta levantarse de sí mismo y no lo consigue del todo. Una muestra mínima del lugar donde habitan la amistad, la depresión y unos globos aerostáticos que nunca deberían haber aparecido. Gracias por estar…
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Sobre llorar la muerte de un músico y otras formas de no desmoronarse
Hay algo embarazoso —y por ello profundamente humano— en la manera en que la gente llora cuando muere un músico (al que no se conoce personalmente). Y no me refiero al llanto en la intimidad, ese que tiene lugar en la cocina mientras pelamos una cebolla o al caer en el pozo del duelo o…
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Robe
El día comienza con la muerte de Robe Iniesta. Y así sucede lo peor cuando lo malo quedó atrás. Entonces, inevitablemente, a todos nos da por pensar en sus canciones, esa forma de obstinación por contar las cosas crudas, una grieta por la que mirar la luz en mitad del incendio, lejos de esa pulcritud…
