leer es una forma de desaparecer

Etiqueta: vida

  • Nuestros muertos

    «Ojalá tu padre pudiera escuchar el disco» dijo madre por teléfono. Y es que los muertos no ven, mamá, pero nos oyen. Sobre todo en las mañanas de tajo y carboncillo. Tampoco vuelven, porque nadie regresa si nunca se ausenta. Simplemente colocan la oreja en el tabique de esos vivos que creen en el tránsito,…

  • Sólo vivimos 26.000 días

    Cinco guarismos. Nuestra existencia y sus raíces sometidas a la aritmética. De media tardamos 26.000 días en salir, subestimar al mono y apagarnos. Al aplicar el día como medida de pasatiempo conseguimos reducir el intermedio a un puñado de satélites y sorbos, de ganas y deseos. No sucede lo mismo con los años, quizás por…

  • Somos expertos en crearnos problemas

    Su efecto duró varios meses. Cuatro o cinco. Los números importan poco o no cuentan. Con la muerte de padre se derribaba esa muralla levantada durante mi vida, obra de contención ante el dolor. El seísmo de la pérdida fue tan grande que vi caer grandes pedazos de miedo, sillares de incertidumbre del cielo a…

  • Quedarse calvo no es perder pelo

    Perder pelo poco o nada tiene que ver con quedarse calvo. La pérdida implica una acción imperceptible pero en curso, y formar parte de ese 42,6% de hombres con aire en la cabeza o alopecia androgenética, difusa, areata o cicatricial supone ingresar (a la fuerza) en un colectivo incomprendido. Y no por lo que piensen los demás, ¡ah,…

  • La repetición

    Son días de los de antes, de mañana al carboncillo, con su intermedio para el hambre y el regreso a casa. Hay algo en la repetición que reconforta. También fatiga por defecto. Será porque insistir deja espacio para lo vivido, permite dar aliento al aire del presente. No lo sé. Sí sé, en cambio, que…

  • La vida es buena

    Desde hace dos años muchos hablan de pesadilla interminable, una forma de convertir la vigilia en deshecho, restos de tiempo quemado. Y como siempre, los malos sueños duran más de lo necesario, precisamente porque la felicidad se descuenta por instantes en los que uno quiere lo que hace, ama lo que ve e incluso lo…

  • La dignidad de perder

    En el fútbol, como en el resto de religiones, sólo cuenta ganar. A los que pierden se les olvida pronto; a los que empatan se les considera enemigos del progreso y esos que ganan no necesitan santiguarse antes de salir al campo. Más allá de lo que cada uno crea, al final de los partidos…

  • Si mi avión se estrella

    Si mi avión se estrella, acuérdate de mis canciones Cuida de mi planta, no quiero invitaciones Del funeral para los amigos que vengan a llorar al cementerio Si mi avión se estrella, me quedaré a medias se acabó la playa, hundir los pies en la arena Adiós a Carver y González ¡Cenizas al azul del…

  • Eso que tú nos diste, Pau

    Algo extraño sucede al hablar de la muerte. La mandíbula se tensa, la mirada se encoge. Lo siguiente, cambiar de tema. Poco importa que impregne el bol del desayuno o aceche cada respiración mal dada. Luego está lo del Pau. Decide pasar el inevitable tránsito con la familia, Fideos y ante las cámaras. Mira a…

  • Madrid, la terraza de Europa

    Resulta que allá por los setenta, miles de españoles se montaban en un Mini y conducían deprisa hasta Perpiñán para ver culos, tetas y a Marlon Brando bailando tango. La cosa duró lo que la censura tarda en quedar en evidencia, y cada país siguió a lo suyo: Francia a defender su cine y España…