Si quieres, no siempre puedes

«Si quieres, puedes». «Los límites te los pones tú». «Sueña a lo grande». La golondrinas, etcétera, etcétera. El mundo está hecho de frases que se gestan en una parte del cerebro y luego, con el trabajo, la suerte, la suerte y el empeño, se concretan de una forma rara, siempre aproximada. Lo que era un plan sin fisuras de inicio, termina siendo una realidad llena de agujeros. La ficción así parece confirmarlo. Paradójicamente, muchos insisten en repetirlas en alto, como un mantra escrito en una taza. Muchos a los que le fue bien, claro. Lo que pocos saben —yo incluido— es que querer algo significa ir alejándose de otras cosas. Sucede en el deporte y en el amor. También le pasa a Ibai Llanos. Si quieres, no siempre puedes. Y el viento seguirá soplando.

La motivación está por todas partes, en las redes, encima de un escenario, en los pectorales de esos chulazos que practican calistenia como forma de deporte estático. Los sueños, así en general, se cumplen pocas veces y, si se cumplen, vienen con un vacío en la etiqueta. ¿Y ahora qué? En ese punto parecen las frases de la dentera, mecanismos para ocultar una dolorosa verdad: somos lo que perdemos y un poquito más. ¡Y no va en contra de intentarlo! Inténtalo, pierde trabajos, salud, pelo, algún amigo, siéntete solo, triste, humano, insiste. Hazlo hasta el final y llora. ¿Lo oyes? Sí, es la vida descojonándose de ti.

Un ejemplo práctico para estos artículos tan abstractos. Yo quise ser músico profesional, ganarme la vida con mis dedos y mi voz de rata. Estudié guitarra más de 10.000 horas, escribí cientos de acordes y melodías, pagué por mi equipo, mis discos y un local pequeño, di conciertos estando sordo y ciego. Es más, sigo tocando porque sueño con la música tocada con amigos, las canciones como sinónimo de amor. Ha sido ella la que me ha enseñado que lo que no se puede no se puede y además es imposible. La estrofa dice: «Si quieres, no siempre puedes». El estribillo repite: «Todo tiene un límite, todo». Y llega el puente: «Me da igual. Soy feliz perdiendo».

Ilustración: Alex Colville

2 comentarios en “Si quieres, no siempre puedes

  1. Hola, Javier.

    Has comentado un tema que siempre me indigna, porque les hace creer a los jóvenes que todo es posible. ¡Mentira!

    Desde que somos niños, en las escuelas, en las casas, en las calles, nos inculcan las reglas de la comparación y la competición. «No merece la pena ser segundo», llegué a escuchar más de una vez. Y así vamos, saltando de precipicios y dándonos chocazos contra los muros. Generando, cada vez más, emprendedores que piensan que son unos fracasados porque no consiguieron lo que soñaron.

    Creo que lo más importante es enseñar desde niños a conocer nuestros límites y, sobre todo, a saber disfrutar de la vida por lo que somos y no por lo que podemos llegar a ser.

    Esta frase es perfecta: «somos lo que perdemos y un poquito más».

    Abrazo Grande.

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  2. Bueno, la próxima semana cumplo 70! es que si no te plantas ahí… me refiero donde están tus sueños, nada puede ser posible. Yo si creo en decirle a los niños ¡Hazlo! Y si de ultima no estamos en la lista del Ibai, o sea de tipos ganadores, estaremos en la verdadera lista: lademelohepasadobienhaciendolo!

    Nota: ayer uno de los tipos que más quiero cumplió 90… Vamos!

    Un abrazo Juan

    Te paso link…https://masticadores.com/2024/11/23/si-quieres-no-siempre-puedes-by-javier-vidal/

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