Sobre madurar

Madurar, pocharse, seguir viendo pasar paisajes por la ventanilla. Así se hace uno a sí mismo, a base de tiempo bien invertido, fuera lastres. Parece que la única forma de posponer el placer inmediato y construir a largo plazo sería madurando, es decir, por obra del dolor. Toda la vida, toda, sufrimos cambios. A veces, son debidos a la pérdida (los más traumáticos), otras nos permiten ver el margen de la foto. Con lucidez y arrugas resulta fácil reírse de las cosas, también del señor en el espejo, de todo lo que hicimos y también haremos. Madurar implica relajarse, asumir que, siendo jóvenes, fuimos tan gilipollas como los jóvenes que nos adelantan.

Solamente la madurez nos permite enterrar sueños sin llorar. Te dices «no conseguí nada de lo que me propuse… y está bien». Hay algo de acomodaticio en ella, como si en algún momento nuestro cuerpo mandara señales de alarma a nuestra mala memoria. Madurar es protegerse, hacerse un poco invisible, quedar con un amigo y despedirte con ganas de volver a hacerlo. Aburrimiento, sí, pero también tranquilidad como mejor aspiración que la felicidad. De lo contrario sería imposible asumir la putrefacción de la carne. Luego, el olvido. Ah, y despertarse sin alarma. Ahí ya eres alguien maduro de verdad (no necesariamente interesante).

Por favor, no confundir madurez con mayoría de edad. Los hay (sobre todo tíos) que no maduran nunca, que viven en casa de sus padres y se quedan solos cuando los bares cierran.. rodeados de universitarios maduros. Ellas, por lo general, maduran antes de la pubertad. Por esa razón, el mundo entre sus manos se ve como una manzana sin gusano. Estoy de acuerdo con Edison: la madurez puede ser más absurda e injusta que la juventud. Primero porque nadie aspira a ella, aún menos a echarla en falta. Eso somos, barcos de arroz a la deriva buscando una isla en el mar o un charco, una isla mínima, con un par de geranios y una vela ardiendo. A eso nos conduce la experiencia. Y la luz de un sol muy viejo ayuda a ir olvidando sin rencores, más despacio, más solos.

Ilustración: David Shrigley

3 comentarios en “Sobre madurar

  1. Hola, Javier.
    Como dijo alguien que ya llegó a ella: «La madurez es un cúmulo de errores». No tiene por qué enseñarte a no cometer más, pero al menos te previene a saberlos llevar con entereza y aprendizaje. O eso esperamos los que necesitamos una tarta cada vez más grande para tantas velas. XD
    Grandes y buenas reflexiones, amigo.
    Un Abrazo.

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