De entre todas las sensaciones que implica el hecho de ser fieramente humanos, y por lo tanto complejos hasta decir basta, hay una que es, sin lugar a dudas, la más difícil de precisar porque en ella se dan cita los pasados vividos, niveles residuales de hormonas con cierto extravío atávico y la incertidumbre de saber qué sería de nosotros si hubiéramos tomado la decisión de aguantar. Por supuesto, cada uno la experimenta a su manera, pero tras encuestar a mi entorno más íntimo — Tinder y Tik Tok— debo reconocer que enterarse de que nuestro o nuestra ex ha tenido (o va a tener) un hijo con una pareja que casi siempre nos recuerda a nosotros es raro, precisamente porque escapa a cualquier definición. Y digo raro… ¡Qué coño, rarísimo!
Para añadir más incógnitas a esta ecuación da igual si hace años que no pensábamos en el ex en cuestión (ni siquiera para tocarnos); si estando juntos lo único que hacía era contarnos sus mierdas, proponer visitas sorpresa al pueblo familiar o empeñarse en exprimir el finde cuando a uno lo que le apetecía era quedarse en casa (que para eso la pagamos)… Da igual, alguna vez le quisimos y es verle con el niño en brazos y sufrir un retortijón de entrañas, sentirnos malas personas porque sí, compartimos su felicidad y, sin embargo, no salimos en la foto: ¡hemos sido expulsados de una vida que aborrecíamos!
Así somos, volátiles, satélites alrededor de una órbita fiel y Lowenstein, presos fuera de un mundo perfecto en su concepción y terriblemente imperfecto en su devenir diario. También es cierto que el trauma dura poco, y aquel residuo umbilical que nos unía termina volatilizándose como una aspirina efervescente, sobre todo al advertir lo que ahorramos en pañales y dolores de cabeza. Ese niño, además de representar una oportunidad extranjera, viene con un adiós desprovisto de amargura. Por mi parte espero que les vaya bien, siempre. A todas.

Esta ssensación la he tenido hoy. Después de 2 años de dejar la relación me he enterado de que acaba de ser padre. Me ha durado poco el pellizquito, pero menudo raro. Un placer haber encontrado este artículo.
Me gustaMe gusta
Ese pellizquito es imposible de entender y por esa razón lo tenemos todos. Un placer compartir pellizcos y pareceres. ¡Abrazo, Ana!
Me gustaMe gusta
Estoy embarazada de otro hombre después de 6 meses de dejar a mi ex. Una relación de años. Simplemente hay que continuar con nuestras vidas, pero entiendo que cuando él se entere, le va a doler y quizá me odie por ello.
Me gustaMe gusta
Ni lo dudes.¿Sabes lo mejor de todo? Que a ti te tiene que dar igual. Un beso enorme, Gloria.
Me gustaMe gusta
Mi historia es mas tremenda, pasa que mi ex que es padre de mi hijos tiene otra pareja hace mucho tiempo pero me dice que me sigue amando y hemos tenido encuentros muchas veces, hasta que hace 2 días me dijo que será padre por tercera vez con esta nueva pareja y que el bebé ya esta por nacer. Es terrible que me mintiera de esa manera durante todo este tiempo, me dijo que su pareja era solo una compañia como de amistad pero que no se involucraba sexualmente con ella. Me siento tremendamente deprimida, apagada yo creo que si no fuera por los 2 hijos que tenemos, estaría como Amy Winhouse, definitivamente necesitare terapia para aceptar que nos mintió a todos y me uso y mintió solo para sentirse bien él.
gracias por el espacio, saludos.
Me gustaMe gusta
Vaya… gracias a ti por la confidencia
Me gustaMe gusta