hubo amor en un banco de la glorieta de Bilbao
ahí decidimos detenernos el tiempo necesario
hasta no sentir las manos
paso por delante y nos veo
o mejor dicho, veo el escorzo de cuerpos y aire húmedo
la ciudad fue testigo nuestro, por eso me advirtió callada
lo hubiera dejado todo atrás
paisaje, tedio, todo
me hubiera abandonado a esos labios
a esa cara
ahora el banco está lleno de mierda de paloma
sin embargo, resiste, alivia en el mal sentido del recuerdo
hubo enamoramiento en un banco de la glorieta de Bilbao
y lo sé porque parece soñado
como parecen de sueño los besos de los adolescentes

Ilustración: Hiroshi Nagai