leer es una forma de desaparecer

La selección que me representa

«Francia tiene una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses», ha escrito Mariano Rajoy. Chascarrillo de sobremesa, comentario de cuñao, lapsus o prejuicio: probablemente un poco de todo. También una pregunta incómoda condensada en cuatro palabras y una coma. ¿Qué significa ser francés hoy? ¿Haber nacido en Francia? ¿Hablar francés con acento de Neuilly-sur-Seine? ¿Apellidarse Bernard, compartir una historia, una cultura o un color de piel?

La misma pregunta surge ahora en España. ¿Es menos español Lamine Yamal porque su padre naciera en Marruecos y su madre en Guinea Ecuatorial? ¿O lo serán mañana los hijos de quienes llegan procedentes de Ecuador, Rumanía o Colombia? Las selecciones nacionales son un espejo incómodo: reflejan sociedades cambiantes, mestizas, complejas, países que ya no caben en una Polaroid. Es posible que alguno de esos jugadores no se sienta particularmente español. Ese jugador también me representa.

Porque la identidad es una construcción. Se levanta con afectos y recuerdos, con la lengua en la que uno sueña, con las canciones escuchadas de niño en el salón de casa, con los lugares a los que se vuelve o de los que huye. Hay quien nació en Ronda y se siente de Tokio. Quien nunca salió de su pueblo pero levantó un castillo imaginario en la estepa mongola. Quien ha vivido siempre en España y siempre pensó que una bandera ni siquiera explica el viento. Y quien descubrió que pertenecía a un lugar muy distinto del que figura en los papeles. El pasaporte acredita una nacionalidad. La identidad es infinita. Y marca goles.

Escribo mucho.

No es para todo el mundo

(sin spam, sin frecuencia fija)


Comentarios

Una respuesta a «La selección que me representa»

  1. ¿Que qué significa ser francés hoy? Bueno, muchas cosas, pero sobre todo no odiar su propio país y su Historia. Y en el caso de Españita, no ser un puñetero hispanófobo… algo de lo que alardean muchos inmigrantes e incluso muchos españoles.

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